Mi madre es mayor y vive sola: cómo saber que está bien
Tu madre o tu padre vive solo, y cuando no contesta al teléfono, empiezas a preocuparte. Quieres saber rápido que está bien, sin llamar tres veces al día y sin que sienta que le vigilas.
No es un caso aislado: en España, más de 1 de cada 5 personas mayores de 65 años vive sola (Eurostat, 2025). Estas son las formas en que las familias lo hacen, qué hace bien cada una y dónde falla.
Primero, habladlo juntos
Pregunta a tu madre o a tu padre qué quiere antes de elegir nada. La mayoría de las personas mayores rechaza todo lo que les hace sentir vigiladas o tratadas como niños. Aceptan lo que han elegido ellas mismas.
- Empieza por lo que quiere: ¿qué quiere que pase si se cae o se encuentra mal?
- Acordad a quién se avisa primero. Muchas personas mayores quieren que se entere la familia, no una ambulancia por cualquier cosa pequeña.
- Si podéis, que funcione en los dos sentidos, para que también vea que tú estás bien.
- Empezad por poco. Podéis añadir más después.
Las formas de saber que está bien
Llamadas o mensajes cada día
Una llamada cada mañana, o un mensaje a una hora fija.
Lo bueno: Gratis y cercano, y oyes cómo está.
Cuidado: Los dos acabáis cansados, y una llamada sin respuesta puede significar cualquier cosa. Acordad una hora, y qué hacer si nadie contesta.
Un vecino o una amiga cerca
Alguien que vive cerca, tiene una llave y puede pasar a ver.
Lo bueno: La ayuda real más rápida, muchas veces a pocos minutos.
Cuidado: Tiene que saber cuándo ir. Dile a quién llamar, y guarda su número junto al tuyo.
La teleasistencia
Un botón en un colgante o una pulsera que llama a una central o a la familia.
Lo bueno: La ayuda llega cuando lo pulsa, a cualquier hora. Algunos también detectan una caída.
Cuidado: Solo funciona si lo lleva puesto y lo pulsa. Muchos acaban en un cajón o en la mesilla. Tiene una cuota mensual, que a veces pagan los servicios sociales o un seguro.
Un reloj inteligente que detecta caídas
Un reloj que nota una caída fuerte y pide ayuda por sí mismo.
Lo bueno: No hay que pulsar ningún botón después de una caída.
Cuidado: Hay que llevarlo puesto y cargarlo cada día, y puede no notar una caída lenta.
Cámaras y sensores en casa
Cámaras en la casa, o sensores en puertas y habitaciones que aprenden una rutina.
Lo bueno: Ves mucho de su día.
Cuidado: Muchas personas mayores se sienten espiadas, sobre todo con cámaras. Los sensores hay que instalarlos en casa y suelen tener una cuota mensual.
Apps para compartir la ubicación
Una app que muestra en un mapa dónde está su teléfono.
Lo bueno: Ves dónde está.
Cuidado: Una ubicación no te dice que esté bien, y muchas personas mayores se sienten controladas.
Apps de check-in diario
Tu madre o tu padre pulsa un botón una vez al día. Si no lo hace, te llega un mensaje.
Lo bueno: Sencillo, y es la propia persona quien dice que está bien.
Cuidado: Es fácil olvidarse, y si un día no lo pulsa, puede pasar un día entero hasta que alguien se entera.
Una app que lee el uso normal del teléfono
El teléfono ya muestra cuándo alguien está en marcha: lo desbloquea por la mañana, conecta el cargador y la batería se agota. Una app puede compartir eso con la familia y avisarte cuando el teléfono lleva demasiado tiempo sin usarse.
Lo bueno: No hay nada que pulsar, llevar puesto ni cargar, aparte del teléfono que ya usa.
Cuidado: Te dice que el teléfono se usa, no cómo se siente. No es un servicio de emergencias y no llama a nadie en su lugar.
Dónde encaja AmiFam
AmiFam es una app de este último tipo, para teléfonos Android. Los dos la instaláis, y tu madre o tu padre elige qué compartir contigo:
- El primer desbloqueo de la mañana, para que veas que empezó el día
- Cuándo conecta o desconecta el cargador
- Cuándo la batería está baja
- Cuándo el teléfono se apaga o se enciende
- Un check-in con un toque, si quiere saludar
Puedes recibir una notificación cuando su teléfono no se ha usado durante 3, 6, 12 o 24 horas de su día. Las horas de su día las eliges tú, así que la noche no cuenta.
AmiFam nunca comparte su ubicación, sus mensajes, sus llamadas, sus contactos, sus fotos ni las apps que usa. Funciona en los dos sentidos, así que tú también puedes compartir tu día.
AmiFam no llama a emergencias. Si tu madre o tu padre necesita que alguien vaya a su casa en una emergencia, mantened también la teleasistencia.
Un plan sencillo
- Habla con tu madre o tu padre y acordad qué le parece bien compartir.
- Acordad a quién se avisa primero, y quién tiene una llave.
- Elegid las formas que le encajan. Muchas veces es una app del teléfono para cada día, y la teleasistencia si las caídas son un riesgo real.
- Elige las horas de su día, para que solo te llegue una notificación cuando pasa algo fuera de lo normal.
- Probadlo dos semanas y volved a hablarlo.
Prueba AmiFam
AmiFam está en acceso anticipado en Google Play. Envíanos un correo y lo configuramos juntos, contigo y con tu madre o tu padre. Mira cómo funciona AmiFam.